miércoles, 27 de octubre de 2010

Zapatero

Su cuerpo era un ángulo recto, su espalda se doblaba perfectamente para que su cabeza mirara constantemente el piso. Usaba bastón, y cuando se apoyaba un ratito para tomar fuerzas para dar el próximo paso, formaba un cuadrado.
Se llamaba José y era la persona aritmética más feliz. Fue zapatero toda su vida. Sus movimientos, sus paseos llenos de cajas, sus calzadores de plata, y su suavidad para tomar cada pie como si fuera un pétalo, se veía tras la vidriera.
Sus días eran felices, livianos, pasos de baile. Las mujeres enloquecían. El las adivinaba. Y las trataba como si fueran de agua, sagradas. Los pies son el pretexto para viajar. Cómo no vestirlos como reyes?
Se enamoró cuando vio esos dedos graciosos, pintados de rojo, en unas sandalias baijtas color plomo. Y la sonrisa de su compradora terminó por envolverlo y hacerlo sentir que podía volar.
Los zapatos y su corazón fueron para ella.
Cuando él camina formando un ángulo, orgulloso de haber sido zapatero, ella viene a su lado, marchita y hermosa, uñitas rojas.

Miércoles 13 de octubre de 2010
Lo lindo de leer y no corregir