Los olores me matan porque no vienen solos.
Hay un jazmín de pétalos chiquititos, cinco pétalos, que está como a diez cuadras de mi casa; es un jazmín por el que tengo que pasar cuando voy un poco más lejos. Y siempre junto uno del suelo y lo huelo. Es el jazmín de mi casa en Argentina, el jazmín de mi escuela. Es el patio de mi casa, el césped, el olor a humedad, a tierra mojada. Es mi papá regando.
Los olores me matan porque aparecen de repente.
De la nada. Se camuflan.
El otro día había olor a carpa, a arena mezclada con lona, a mínima humedad. A encierro de verano. A campamento. Y me acordé de Sandra. Mucho.
Los olores me matan porque me hacen sonreir.
23 de marzo de 2011.
Es un gran miércoles
miércoles, 23 de marzo de 2011
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)